lunes, 16 de mayo de 2011

El cine colombiano de las últimas dos decadas.


El cine Colombiano de las últimas dos décadas se ha visto muy afectado por el conflicto social, por los desplazamientos y las continuas matanzas. Bogotá se ha pronunciado con nuevas películas como La Primera Noche. Allí se muestra a una mujer y su cuñado con dos niños pequeños huyendo en algún lugar de nuestro país, intentando  escapar de una guerra y es en una noche sangrienta cuando  llegan a la fría capital, la que los recibe con su característica indiferencia, mostrándoles una nueva guerra, una que no esperaban encontrarse.



La Sombra del Caminante   nos muestra cómo llegan a Bogotá sus dos protagonistas, un carguero que transporta personas en una silla de madera a sus espaldas y un viejo desdichado que malvive sus últimos días en un barrio triste. Ambos están marcados por un pasado de violencia  y humillación, un pasado colombiano que logran compartir  entre el ruido de la ciudad que los aturde.

Otro cine en Bogotá

En el fondo de Bogotá, en sus más recónditos barrios, hallamos las famosas películas del libretista de televisión Dago García: La esquina, El carro, La pena máxima y Mi abuelo, mi papa y yo.










Cada una de ellas impregnadas de toda la cultura popular: las fiestas de barrio, las decoraciones osadas, el carro soñado, la virgen y el divino niño. El cine lo único que ha intentado es representar lo ideales y los sueños de las personas que hacen parte de este sector de la población, ofreciendo una mirada amable a su mundo y una esperanzadora a futuro.









domingo, 15 de mayo de 2011

¿ VER CINE? El proceso de recepción.

“¿Que busca la gente en el cine? :
Necesidad, habito, rutina, atractivo de la salas a oscuras………10-20%
Olvido, evasión, sensación, sosiego, esparcimiento, euforia…..60-70%
Deleite artístico simple……………………………………………….10-15%
Deleite cinematográfico………………………………………………....5%”

El cine ha despertado en sus espectadores una necesidad de sueño y de aventura, esa hambre de la multitud por ver reflejados sus sueños en las pantallas se ve satisfecha cada vez que sus ídolos lograr la felicidad, una felicidad que ellos nunca alcanzarán. De ahí radica la maravillosa misión del cine, sobre todo del colombiano.
El proceso de identificación como lo han observado todos los psicólogos alcanza su máximo nivel a la hora de hablar de cine. “El espectador al momento de encontrase frente a una pantalla de cine y totalmente oscura se olvida de todo lo que le rodea, abstrayéndose de su propio ser ”.
El espectador olvida quién es, se convierte en el personaje que está observando, sufre, llora y ríe como los personajes del relato. Llega a identificarse de tal manera que adopta la situación de la película a su vida. Relaciona personajes con las personas que lo rodean, llegando a afectarlo en su vida personal y así cambiando su forma de ver el mundo y las situaciones que en él se desarrollan.
“El cine me invita no sólo a salir de mis lugares comunes sino incluso de mi mismo. Por eso me permito sonreír ante el empeño de los críticos de cine en interpretar las películas en función del universo mental- verdadero o supuesto de sus directores (…) olvidan que el cine es, de todas las artes actuales, aquella donde los fantasmas personales- no digo los colectivos” .

LAS PANTALLAS DE LA VIOLENCIA



Las imágenes violentas han ejercido una influencia nefasta sobre la pantalla grande colombiana, reflejo de la cantidad de producciones cinematográficas con argumentos violentos.
Frente a esto una actitud habitual de las personas que consideran imágenes es siempre la misma, tomar una posición de indiferencias sin importar los efectos de dichas imágenes sobre la mente de su sociedad. “Algunas definiciones de realismo cinemático tiene que ver con la aspiración de un autor o una escuela de crear una representación innovadora, considerada como un correctivo de los cánones dominantes o del modelo literario cinemático precedente” .
“Cuando se considera necesario filmar la violencia, se puede hacer sin degradarse, sin contribuir a difundir la idea de que la fuerza bruta se impondrá siempre al pensamiento, a la dignidad humana” . No todas las imágenes que contengan sangre se pueden considerar violentas, en ciertos momentos es necesario mostrar una guerra o una pelea para recrear un hecho especifico, pero siempre se debe tener en cuenta que ese hecho no se convierta en el argumento de la película.
¿Para los colombianos es preferible ver cine extranjero, porque logra alejarlos de su realidad, haciéndolos soñar con una realidad diferente? Por una parte, para algunos colombianos su preferencia es el cine norteamericano, porque no tienen más opciones. En el mundo se produce mucho más cine por año que el producido en EU, pero como el mercado lo tienen los estudios de Hollywood, es muy difícil que veamos otro cine. Y eso sólo sucede cuando alguna película del cine periférico obtiene algún reconocimiento en un festival o algo parecido. En esos casos, los distribuidores traen esas cintas pero porque ya los norteamericanos han empezado a comercializarlas. Ahora que hay más continuidad en el cine nacional -lo vemos significativamente reflejado en las taquillas- se sabe que aún falta, pero se está haciendo. La clave es tener opciones.

sábado, 14 de mayo de 2011

¿El cine como espejo de la realidad, o la realidad como espejo del cine?


El cine colombiano siempre se ha caracterizado por mostrar lo que vivimos a diario gran parte de los colombianos, que no es más que guerras matanzas y pobreza. ¿El cine como espejo de la realidad, o la realidad como espejo del cine? A través del análisis de los artículos de prensa, entrevistas a directores de cine y realizadores colombianos y libros especializados del tema, es posible dar cuenta y concluir si el cine se ha dejado llevar por las practicas citadinas o si la sociedad ha sido afectada por lo que ve en la pantalla grande.

Desde esta perspectiva, este blog intenta mostrar y servir de guía al lector llevándolo a través de un recorrido en el que conocerá el cine colombiano, y sus más representativas películas, argumentando como la violencia, el narcotráfico y los problemas de la vida cotidiana se han convertido en el común denominador de las películas colombianas. La ciudad se volvió el principal escenario del cine mundial, pero esta no sería nada atractiva sin la violencia que en ella se da.

el primer ejemplo que se va a dar sobre una película que trabaja el tema de la violencia pero también muestra la necesidad que viven muchas personas en Colombia. la película se llama "SOÑAR NO CUESTA NADA", Y aquí les comparto  del trailer: